En los últimos años, algo me ha sorprendido trabajando en Hectours: cada vez son más las personas que se acercan a nosotros buscando viajar en grupo.
Debo confesar que esperaba lo contrario. Con tantas herramientas para consultar información, orientarnos y comunicarnos desde un teléfono, imaginaba que más viajeros elegirían explorar el mundo por su cuenta. Sin embargo, nuestra experiencia nos ha mostrado cuánto valoran hacerlo acompañados.
Hace poco escuché una reflexión en Instagram que me hizo conectar esas ideas: las personas no quieren simplemente estar conectadas en línea; quieren sentirse conectadas de verdad.
Y eso también lo estamos viendo entre quienes viajan con nosotros.
Un viaje que se convierte en comunidad
Los grupos de Viajeras Boricuas y de Edad Dorada continúan participando en actividades en Puerto Rico para reencontrarse. También llegan clientes a nuestras oficinas que nos cuentan sobre los grupos de WhatsApp que formaron durante sus viajes y los juntes que han organizado mucho tiempo después de regresar.
Escuchar esas historias me llena de orgullo. Saber que un viaje que ayudamos a organizar fue el comienzo de una amistad o de una comunidad que sigue creciendo le da un significado muy especial a nuestro trabajo.
El itinerario termina, pero muchas de esas conexiones continúan.



